Arrendamiento automotriz se estanca en México

El economista Juan Carlos Calderón durante su participación en la Convención de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje (AMSOFAC).

CIUDAD DE MÉXICO - El arrendamiento o leasing es un esquema popular en otros mercados al momento de adquirir un auto. En Estados Unidos, por ejemplo, alrededor de un tercio de los vehículos nuevos salen de los concesionarios bajo este esquema. En México, en cambio, el arrendamiento no es nada popular.

En el mercado mexicano predomina la adquisición de los vehículos vía crédito: el cliente da un enganche y luego paga una mensualidad hasta por seis años, que de hecho es el plazo más común en el mercado mexicano, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

El arrendamiento puro o leasing, en cambio, es un acuerdo a través del cual el cliente únicamente paga por el uso del vehículo mas no por la propiedad.

Según Salvador Garrido, socio director del despacho especializado en temas fiscales Garrido Licona y Asociados, una de las mayores ventajas de este esquema es la deducibilidad de las rentas, que es mayor a la que permite la compra del vehículo.

En México es posible deducir rentas mensuales de hasta 6 mil pesos, que, si se multiplica por los 36 meses que puede durar el contrato de arrendamiento, resulta un monto mayor al que se puede obtener si se compra el vehículo, que es de máximo 175 mil pesos.

El problema, matiza Juan Carlos Calderón, economista de la consultora Talous, es que los mexicanos están acostumbrados a 'comprar' más que a 'arrendar'. "Aquí nos gusta sentir que tenemos la posesión de nuestros bienes", dice Calderón en entrevista con Automotive News México.

Pero tener la posesión de un bien, dicen los especialistas, sólo conviene cuando suben su valor en el tiempo, como una casa. Pero no en el caso de los vehículos, que se deprecian rápidamente: un auto pierde un tercio de su valor en cuanto sale del concesionario y cada año pierde otro 10 por ciento.

La ventaja del arrendamiento es que el cliente no asume esta depreciación, pues, tal como ocurre con un plan de telefonía celular, puede cambiar su unidad por otra nueva cada dos o tres años.

Entre los retos que observan los especialistas para popularizar este esquema en México es elevar la renta que se puede deducir para ampliar el abanico de vehículos que se pueden solicitar bajo este esquema.

El monto actual de 6 mil pesos alcanza para un vehículo de 250 mil pesos en promedio. Si este monto se duplicara, alcanzaría para arrendar y deducir la renta de un modelo de 300 mil a 400 mil pesos. Además sería importante bajar las tasas de interés para este esquema, que en México son de hasta 12 por ciento, mientras que en Estados Unidos son de cuatro o cinco por ciento. "Esto ayudaría a impulsar el sector automotriz", dijo Garrido en entrevista.

Puede contactar a Ivet Rodríguez en irodriguez@autonews.com -- Siga Ivet en Twitter: @Ivet2R

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